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¿Por qué los smartphones desaparecerán en 2025?

Por: Financiero 19 Jul 2021
¿Por qué los smartphones desaparecerán en 2025?

“En mi casa, hay voicebots por todas partes. En la cocina, uso el altavoz Google Home para preguntar por las recetas y el tiempo. En mi oficina, hay un Amazon Echo conectado a un estéreo de alta gama, por lo que puedo controlar por voz mi colección de música. Uno podría pensar que eso es suficiente, excepto porque tengo otro Echo Dot en mi sala de estar, y otro Echo en una habitación en el piso de arriba. En mi carro, hablo constantemente con Siri y Google Assistant”, dice John Brandon, editor y colaborador de Inc.Com.


El mundo está cambiando, y todo gira en torno a tu voz. Ya no necesitarás un smartphone

Redacción El Financiero

“En mi casa, hay voicebots por todas partes. En la cocina, uso el altavoz Google Home para preguntar por las recetas y el tiempo. En mi oficina, hay un Amazon Echo conectado a un estéreo de alta gama, por lo que puedo controlar por voz mi colección de música. Uno podría pensar que eso es suficiente, excepto porque tengo otro Echo Dot en mi sala de estar, y otro Echo en una habitación en el piso de arriba. En mi carro, hablo constantemente con Siri y Google Assistant”, dice John Brandon, editor y colaborador de Inc.Com.

¿Dónde terminará esto? Y lo que es más importante, ¿cuándo ocurrirá? La predicción de Brandon es que, para 2025, los voicebots serán tan frecuentes, tan potentes y tan útiles en todos los ámbitos empresariales y de nuestra vida personal que ya no necesitaremos los smartphones.

“Intentaré probar mi caso aquí, pero lo que estoy imaginando es básicamente un mundo en el que los bots reconocen nuestras voces individuales dondequiera que vayamos. Nos entenderán en casa, en el carro, en la oficina y en cualquier lugar. Incluso en lugares extraños como un aeropuerto, hablaremos con auriculares (y no con un reloj, por cierto) para hacer llamadas, aunque omitiendo las aplicaciones. Cuando queramos ver una película, utilizaremos un dispositivo de pantalla más grande como una tableta (probablemente con una pantalla flexible desplegable) y no un teléfono”, comenta en un artículo de su autoría escrito en primera persona.

Apple se dedicará a otros gadgets. También lo harán Samsung y Google. Los gadgets en general seguirán transmutándose y quedando más camuflados y discretos: incorporados a la pared, a nuestros carros y a un escritorio. “El computador sobrevivirá, por supuesto. Los utilizaremos para el trabajo con fines productivos hasta bien avanzada la próxima década, aunque es posible que también se incorporen al escritorio o a la pared. El dispositivo portátil “asistente personal” no será necesario”, añade el reportero especializado en tecnología en una columna traducida por El Financiero LatAm.

La mayoría de estas predicciones se basan en la rapidez con la que la inteligencia artificial se está desarrollando. Piensa en cualquier aplicación que utilices a diario y un voicebot como Alexa podrá sustituirla fácilmente.

“Yo utilizo una aplicación llamada Bandsintown para enterarme de los conciertos locales, pero Siri o Alexa podrían darme fácilmente esta información”.

En cuanto a las redes sociales, quienes hacen publicaciones en Twitter, podrían dictar fácilmente estos mensajes por voz. “Mejor aún, un bot podría seguir mi actividad diaria, averiguar lo que suelo hacer e incluso lo que suelo decir, y programar esos tuits automáticamente. Los informes meteorológicos, los resúmenes de la bolsa… todos se adaptan perfectamente a un voicebot. Muchas de las aplicaciones que utilizamos hoy en día podrían migrar fácilmente a una interfaz de voz”

¿Y las que no puedan, como una aplicación de edición de fotos o un juego? En cualquier caso, esas actividades se adaptan mejor a una pantalla más grande. Para algunos de nosotros, los juegos son una actividad para “recostarse”, similar a ver una película. La edición real de fotos funciona mejor en un portátil. El punto es que los smartphones perderán su poder sobre nosotros y los voicebots ocuparán su lugar, analiza.

“Hace unos años, me di cuenta de por qué un voicebot funciona mejor que una aplicación. En los primeros días del GPS, era un ejercicio visual. Se tecleaba la dirección, se miraba una pantalla en el carro y se escuchaban las instrucciones al mismo tiempo. Luego, algo bastante radical cambió, al menos para mí. Dejé de mirar la pantalla. De hecho, no me molesto en usar una pantalla para navegar en mi carro. Un voicebot me da toda la información necesaria para llegar a mi destino. Es mucho más seguro escuchar y hacer un giro. Cualquier distracción visual lo hace más confuso, más molesto y más engorroso”.

El mismo cambio de paradigma está ocurriendo con las aplicaciones meteorológicas, las que sirven para tomar notas como Evernote, todo lo relacionado con las noticias, e incluso los mensajes de texto, pues es posible escuchar un pronóstico detallado usando Alexa, sin necesidad de teclear nada, ni mirar nada, ni siquiera modificar la atención.

“Muchos de nosotros navegamos por las mismas aplicaciones todo el día, revisando la misma información, cuando podríamos utilizar una inteligencia artificial que nos asistiera. Hay situaciones en las que no se puede hablar con un bot, pero -sinceramente- esas son las situaciones que permiten prestar atención a quienes nos rodean en un restaurante durante la cena o en el centro comercial”.

Ahí es cuando John Brandon reitera que los auriculares se convertirán en nuestros teléfonos en lugares concurridos, las pantallas más grandes nos ofrecerán entretenimiento, una pantalla mucho más grande o un portátil nos permitirán ser productivos, y para todo lo demás utilizaremos voicebots.

Además predice que un smartphone se convertirá en una reliquia de una era antigua.

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